La protesta, convocada por distintas asociaciones de magistrados, exige reajustes salariales, mejores condiciones de trabajo, más personal en los tribunales y un sistema de ascensos basado en méritos y transparencia.
Según informes, más de 450 jueces participaron en el paro nacional, mientras que los tribunales de atención permanente continuaron ofreciendo servicios para garantizar los casos urgentes y constitucionales.
Los magistrados aseguran que existe una gran desigualdad salarial dentro del Poder Judicial y denuncian que algunos cargos administrativos reciben mayores ingresos que jueces de carrera. También rechazan el actual manual de compensaciones y reclaman una verdadera indexación salarial.
El Consejo del Poder Judicial informó que mantiene el diálogo abierto con los representantes del sector, mientras diversas organizaciones, incluyendo gremios de abogados y fiscales, han expresado respaldo a las demandas.
