China y Rusia hicieron un llamado a que Estados Unidos frene su camapaña de presión contra su aliado Cuba, después de que Washington imputara al expresidente Raúl Castro por asesinato.
Un tribunal en EE.UU. acusó a Castro, de 94 años, de conspirar para matar a ciudadanos estadounidenses en el derribo de dos avionetas en 1996, un incidente en el que cuatro personas murieron y avivó las tensiones diplomáticas entre Washington y la isla caribeña.
El presidente Donald Trump ha buscado repetidamente aplicar presión sobre Cuba y ha discutido abiertamente el derrocamiento del régimen comunista.
El jueves, el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun, declaró que EE.UU. debería "dejar de amenazar con fuerza en cada ocasión", y que Pekín "apoya firmemente a Cuba".
Por su parte, e portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró el jueves a los medios estatales rusos que la campaña de presión de Estados Unidos contra la antigua aliada de Rusia -incluida la imputación de Castro- "no puede ser tolerada".
