Irán está siendo blanco de una devastadora ofensiva militar de Estados Unidos e Israel que ha desembocado en una guerra regional.
Los ataques aéreos han alcanzado instalaciones militares, infraestructuras estratégicas, aeropuertos y zonas urbanas en decenas de ciudades iraníes, causando más de 700 muertos, según datos de autoridades de Teherán y de la Media Luna Roja.
Irán y sus milicias aliadas lanzaron ataques de represalia contra objetivos de Estados Unidos y de sus socios en la región, incluyendo un impacto con drones en la embajada estadounidense en Riad y otros puntos estratégicos en Arabia Saudí, Kuwait, Bahréin, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos.
Dentro de Irán, la población civil enfrenta explosiones, cortes de electricidad, interrupciones del servicio de internet e infraestructuras destruidas o saturadas, además de la represión y la censura por parte de las autoridades del régimen.
