Canadá elimina el límite generacional para transmitir la ciudadanía a descendientes en Estados Unidos

 

La modificación más amplia a la legislación migratoria de Canadá en décadas permite que millones de ciudadanos estadounidenses accedan automáticamente a la ciudadanía canadiense y al derecho a un pasaporte, sin necesidad de residencia previa en el país. La nueva ley, conocida como Bill C-3, elimina restricciones históricas, lo que —según el portal especializado en inmigración CIC News— ya genera efectos notables en ambos lados de la frontera.

El cambio central es que cualquier persona nacida antes del 15 de diciembre de 2025 y que pueda probar la existencia de un antepasado canadiense, ya sea por línea materna o paterna, califica automáticamente para solicitar la ciudadanía.

Esta reforma habilita la doble nacionalidad para un universo estimado en millones de potenciales beneficiarios, especialmente en la costa este de Estados Unidos.

En ciudades como Nueva York, donde los alquileres mensuales en Manhattan superan los USD 4.950, el incentivo para buscar alternativas de residencia se ha vuelto evidente, de acuerdo con el portal inmobiliario RentCafe.


La ley Bill C-3 establece que cualquier estadounidense nacido antes de la fecha mencionada puede obtener la ciudadanía canadiense si demuestra lazos familiares directos, sin importar cuántas generaciones hayan transcurrido ni si sus ancestros residieron en suelo canadiense.

El único requisito es acreditar la relación genealógica mediante documentos oficiales, eliminando el anterior “límite de primera generación” que impedía el acceso a descendientes de canadienses nacidos fuera del país. Este criterio, declarado inconstitucional por la Corte Suprema de Canadá, motivó la redacción y aprobación de la nueva regulación.

Para quienes nacieron después del 15 de diciembre de 2025, se exige que el progenitor canadiense justifique al menos tres años de residencia —1.095 días— en Canadá, con el fin de garantizar un vínculo real y actual con el país. Este requisito no afecta a la mayoría de los potenciales beneficiarios, que pertenecen a generaciones anteriores.

El primer paso formal para obtener la ciudadanía es solicitar el certificado de “prueba de ciudadanía”, que debe ser aprobado por las autoridades migratorias canadienses antes de tramitar el pasaporte y acceder a derechos como residencia, trabajo o cobertura sanitaria pública. Según la revista especializada Canadian Immigration Newsletter (CIC News), el proceso ha generado una avalancha de solicitudes.

La reforma responde a una tendencia creciente de estadounidenses con ascendencia canadiense que buscan la doble nacionalidad como oportunidad estratégica.

Además de los beneficios legales y sociales, la ciudadanía canadiense permite acceder a uno de los pasaportes más poderosos del mundo, según el prestigioso índice internacional Henley de Pasaportes Globales.


Pachaproducción

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