Abinader renueva ante la OCDE su compromiso contra «impuesto invisible» de la corrupción

 

París, 24 mar (EFE).- El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, subrayó este martes ante la OCDE su compromiso en la lucha contra la corrupción, que denunció como «un impuesto invisible» y aseguró que para su país aplicar los principios de integridad «es un principio de gobernanza».

«La integridad es el sistema operativo de la democracia», subrayó Abinader en un discurso durante la presentación de un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre la puesta en marcha efectiva de los estándares internacionales de lucha contra la corrupción.

Afirmó que. para países como el suyo, alinearse con los estándares de la OCDE en este terreno «no es un ejercicio diplomático sino una transformación estructural del Estado», con el objetivo de construir instituciones «predictibles, transparentes y que rinden cuentas».

«La integridad es un activo estratégico para el desarrollo», afirmó el presidente dominicano, que dio algunos ejemplos de la acción que han llevado a cabo, como una reforma constitucional para modificar la forma de elegir al fiscal general para garantizar su independencia.

Advirtió que «la corrupción actúa como un impuesto invisible que aumenta los costos y perturba la competencia», además de desalentar la inversión, y «cuando se hace sistémica, el problema es más profundo».

Añadió que la corrupción «es incompatible con la democracia y el crecimiento», y contó que el enfoque que aplican a las políticas de integridad «es simple: prevención, transparencia, coordinación y refuerzo».

Precisó que se han establecido comisiones de integridad y que la transparencia no se limita a la publicación de datos, sino que supone la capacidad de los ciudadanos para poder verificar y para las instituciones rendir cuentas porque «el escrutinio es una disciplina».

«La integridad genera prosperidad, pero algo más importante, confianza», señaló el presidente dominicano, que se mostró convencido de que los ciudadanos de su país ya están empezando a ver los resultados de esas políticas.

Antes del discurso de Abinader, abrió la conferencia el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, que insistió en que «la integridad es un elemento fundamental para un crecimiento resiliente».

Para ilustrarlo, afirmó que los países en los que hay una baja percepción de corrupción, los gobiernos consiguen recaudar con impuestos el equivalente de un 4 % del producto interior bruto (PIB) suplementario.

Cormann dijo que últimamente hay varios países que se han añadido a la lista de los que tienen estrategias globales de lucha contra la corrupción y de integridad, y citó entre otros el caso de España, pero puntualizó que más allá de disponer de esos planes «hay mucho qué hacer» para aplicarlos de forma efectiva.

Porque una de las principales conclusiones del informe sobre corrupción es que hay una brecha de 19 puntos porcentuales entre el nivel de solidez de las reglas anticorrupción de esos programas, respecto a los estándares de la OCDE, y su aplicación práctica.

El estudio cubre los 37 miembros de la organización, pero también otros 25, entre los que está la República Dominicana.

Pachaproducción

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