Thony Durán un locutor que respeta su profesión

 

Por Danny Garcia

En Santiago, cuando se habla de técnica radial con respeto, hay un nombre que sale sin discusión: Thony Durán. Su trayectoria no se ha construido con protagonismo, sino con responsabilidad, pero su impacto va más allá de una emisora.

Thony ha sido pieza clave en las transmisiones de las Águilas Cibaeñas, en el baloncesto de Santiago y en la cobertura de los Gigantes del Cibao en San Francisco de Macorís. Ha estado presente en procesos de transformación técnica, elevando la calidad de sonido y la logística de transmisión en escenarios de alto nivel competitivo.

También ha sido soporte fundamental para los equipos y productores que realizan las antesalas de cada partido de LIDOM, tanto en el Estadio Cibao como en el Julián Javier. Es el que más temprano llega, con su asistente Bernardo López, prueba líneas, verifica retornos y se asegura de que todo esté listo antes de que se escuche la primera palabra al aire.

Thony representa esa generación de radiodifusores que entiende que la consola no es solo un tablero de botones, sino el corazón de una transmisión deportiva. Disciplina, oído fino y compromiso. Tres cualidades que no se improvisan.

En un medio donde muchos quieren estar frente al micrófono, él ha sabido ganarse el respeto desde el lugar más importante: donde se garantiza que la comunicación fluya sin fallas.

Reconocer a técnicos como Thony Durán es reconocer la base misma de la radio deportiva en el Cibao. Porque sin ese trabajo silencioso, simplemente, no hay transmisión.

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