La comunidad jurídica de Santiago, junto a amigos, colegas y familiares, se encuentra sumida en un profundo dolor y consternación tras la muerte repentina de Moroni, servidor público del Poder Judicial de Santiago, cuya partida inesperada ha dejado una huella de tristeza y desconcierto en todos los que compartieron con él en el ámbito profesional y humano.
Su fallecimiento se produce sin que hasta el momento exista una causa médica explícita, circunstancia que incrementa la incertidumbre y nos enfrenta a una pregunta inevitable y profundamente humana:
¿cómo asimilar la pérdida súbita de una persona que, durante toda su vida, proyectó paz, solidaridad, armonía, respeto y vocación de servicio?
Moroni fue reconocido dentro del Poder Judicial no solo por el cumplimiento responsable de sus funciones, sino por su trato afable, su conducta íntegra y su disposición permanente a colaborar, cualidades que le ganaron el respeto y el aprecio de jueces, servidores judiciales, abogados y usuarios del sistema de justicia. Su presencia representaba equilibrio, serenidad y compromiso con los valores que deben regir la función pública.
Más allá de su rol institucional, fue un amigo leal, un colega solidario y un ser humano profundamente sensible, cuya ausencia deja un vacío difícil de llenar. Hoy, su partida enluta no solo a su entorno laboral, sino también a toda una comunidad que reconoce el valor de quienes sirven con dignidad y vocación.
En este momento de inmenso dolor, expresamos nuestra solidaridad sincera con sus familiares, y de manera muy especial con su esposa, Viki, a quien extendemos nuestras más sentidas condolencias, deseando fortaleza, consuelo y paz para enfrentar esta irreparable pérdida.
Que la memoria de Moroni permanezca viva como ejemplo de servicio público honesto, humanidad y respeto, y que su legado continúe inspirando a quienes creen en una justicia ejercida con sensibilidad y compromiso humano.
#PoderJudicial
